viernes, 2 de agosto de 2019

ARTÍCULOS DE MEDIEVALIA, UNA MIRADA A LA HISTORIA


La revista Medievalia del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, es la única revista en Latinoamérica especializada en el medievo, lo cual resulta interesante al realizar investigaciones académicas sobre dicho periodo de la historia de la humanidad  que fue trascendental para la vida del ser humano, puesto que involucró todos los aspectos de su vida así como su manera de concebir al mundo.

En ese sentido,  el artículo, La ratio del bien. Comentario y traducción del capítulo III del libro II de la Teología platónica de Marsilio Ficino expone  la tesis de la superioridad de la unidad sobre el ser, es necesario recordar que en la edad media, ideas como el alma y la inmortalidad estaban muy presentes en la vida de los individuos de la Europa Occidental, quienes vivían en un vínculo constante en entre la vida espiritual y la vida material.
A pesar de ello, el autor se enfoca en primer lugar, en explicar la inmortalidad del alma que, según la Teología, posee fundamentalmente dos cualidades: el movimiento y la pluralidad: “Además, el alma, porque es capaz de movimiento, de una cosa que pasa hacia la otra.”, de esta forma observamos la estrecha relación existente entre el alma y el ser en unidad inmutable.

En un aspecto similar el articulo El diablo y las brujas: una religiosidad del miedo
Señala la forma en que los individuos generaron un culto  a través de la subversión al terror que les inspiraba el demonio, que durante la edad media era tan real que se podía encontrar cara a cara de acuerdo a los testimonios narrados, y por ello, su fe se consolido como una defensa ante los ataques del adversario.

De esa forma el autor realiza un análisis en el que profundiza en la mayor presencia de la figura del demonio y su relación directa con los hombres, particularmente con los brujos, y los tipos de ayuda sobrenatural que ofrecía a estos para que pudieran realizar hechizos, a cambio de que los brujos le juraran fidelidad y le sirvieran en su propósito fundamental de combatir a Dios


Por otro lado, Margit Frenk realizó un artículo titulado Sobre las canciones
femeninas de la Edad Media española, es sabido que las condiciones sociales que existían en la edad media exponían a la mujer a trabajos excesivos como las campesinas que realizaban jornadas y que solían intervenir en ciertas artesanías y en el pequeño comercio, de lo cual obtenían una pequeña ganancia que había de distribuirse en la economía familiar, de acuerdo a la autora, en estos espacios de la sociedad del medievo las canciones que estaban en los labios de estas personas también reflejaban otra forma de percibir el entorno.

Algunas de estas formas de percepción se ven confirmadas en la lírica popular; por ejemplo, la participación de las mujeres en la agricultura y el pastoreo, sus actividades artesanales y comerciales. Otros aspectos de la lírica femenina parecerían remontarse a realidades de épocas muy anteriores, como la escasa presencia del padre y la omnipresencia de la madre.

Con ello, se deja entrever a la mujer como predominante en una época donde ella  y su empoderamiento ayudaba a consolidar la estabilidad social y como su papel, permeaba en la sociedad, como vínculo, a pesar de tener un espacio limitado para ejercer su liderazgo en aspectos públicos, oportunidad que los varones tenían en mayor medida.
 En contraparte surge El Romancero en la Edad Media: discurso tradicional y literatura culta, que ha llegado hasta la actualidad diversificado a través de las tradiciones oral y escrita, y nos da una muestra de las percepciones de las clases aristocráticas.
En conclusión la edad media es un espacio vasto y colorido donde la percepción del hombre debe analizar sin caer en  anacronismos, observando lo que encuentre a través de los ojos del pasado, siendo así una forma de interpretar lo acontecido por nuestros predecesores.



martes, 30 de julio de 2019

CIENCIA CON CONCIENCIA

CIENCIA CON CIENCIA                              BONIFACIO JUAN ZEPAHUA CARBAJAL
En la actualidad la industria de la salud y de la ciencia ha avanzado en la investigación, aunque cabe señalar que algunos de los progresos científicos, sobrepasan las concepciones morales de la humanidad, es por ello, Con la pública autorización del Ministro de Sanidad al Centro de Investigaciones Príncipe Felipe de Valencia, en España, el cual  permite por primera vez la clonación de embriones humanos, con fines terapéuticos. En realidad, hablando con precisión, deberíamos matizar diciendo que se trataría de una clonación con fines experimentales, aunque con expectativas terapéuticas, que amenazan a la dignidad humana.
1.          EN CONTRA DE LA TENDENCIA CIENTÍFICA
Es preciso señalar que todos aquellos que siguen de cerca las apasionantes noticias sobre los avances en la ciencia Biomédica, han podido conocer que en la comunidad científica internacional, se ha producido un giro definitivo en la investigación de la Terapia Regenerativa. Las células madre embrionarias han sido totalmente abandonadas en las terapias clínicas, después de haber sido sustituidas por las células madre adultas, las cuales se pueden obtener mediante diversos procedimientos, sin necesidad de sacrificar embriones humanos.
Al margen de consideraciones morales, es un hecho constatado que las células madre embrionarias han resultado ser incontrolables, hasta el punto de desarrollar tumores en los organismos en los que son implantadas. Baste el dato de que de los más de setecientos protocolos de investigación clínica con células madre que se desarrollan en este momento en todo el mundo, ninguno de ellos se está realizando con células madre embrionarias, sino con adultas. En efecto, se ha comprobado que aunque estas últimas tienen menos plasticidad y versatilidad, sin embargo, son más controlables. La conclusión que cabe extraer es bastante clara: Una vez más, el lenguaje de la naturaleza vuelve a converger con los argumentos morales. Afortunadamente, en el caso presente, lo que se opone al bien moral, ha resultado inviable.
Quedaba otra cuestión: aunque las células madre embrionarias no tienen valor terapéutico, sin embargo, son un material biológico precioso para la investigación. Los científicos pueden extraer de esas experimentaciones la información necesaria para que la terapia con células madre adultas resulte más exitosa. ¿Cómo resolver este grave problema moral? ¿Es lícito sacrificar embriones para la experimentación?
Afortunadamente, también aquí la comunidad científica ha dado un paso de gigante: El científico japonés Shinya Yamanaka ha conseguido “rejuvenecer” células adultas, obteniendo la misma utilidad práctica de cara a la experimentación, y sin necesidad de sacrificar embrión humano alguno. Por este novedoso método, la comunidad científica ha accedido al material biológico experimental que necesitaba, con múltiples ventajas: resulta mucho más fácil de obtener, más económico y, por supuesto, es ético.
El propio “padre” de la técnica de clonación, Ian Wilmut, creador de la oveja Dolly, anunció a finales del año pasado que abandonaba la clonación, en favor de esta nueva técnica de “reprogramación” o “rejuvenecimiento” de las células adultas. A pesar de haber obtenido el permiso para iniciar el mismo proceso con seres humanos, ha renunciado al intento, tras reconocer que los avances científicos van en otra dirección.
2. EN CONTRA DE LA ÉTICA
Como explicábamos anteriormente, en el caso presente, los avances científicos en el campo de la medicina regenerativa, están confluyendo con la ética. Ciertamente, cuando lo “ético” coincide con lo “práctico”, se facilitan mucho las cosas. Pero no nos engañemos, no siempre es así. No cabe duda de que la bomba de hidrógeno, cincuenta veces más poderosa que la lanzada sobre Hiroshima, es un gran avance técnico. Incluso, podría llegar a ser práctica para concluir una guerra, como fue el caso de la bomba atómica en Japón. Pero, ciertamente, su producción y su utilización es inmoral.
Imaginemos por un instante que, a diferencia del estado actual de las cosas, las células madre embrionarias obtenidas por la clonación, fuesen los medios más prácticos para el avance de la medicina regenerativa. ¿Cuál sería la postura razonable y acorde con la dignidad del ser humano?
Hay un principio moral básico, cuya violación necesariamente ha de tener consecuencias gravísimas: “el fin no justifica los medios”. Aplicado a nuestro caso concreto: Un ser humano nunca puede ser manipulado para un fin que no sea su propio bien. Esto incluye también al ser humano en su fase embrionaria. El valor de la vida humana hace ilegítimo un uso meramente instrumental de nuestros semejantes. Por ello, este proyecto de clonación humana aprobado por el Gobierno Español, al igual que la Ley de Investigación Biomédica de marzo de 2007, es gravemente inmoral.
El hombre no puede ser utilizado nunca como un «medio desechable» para conseguir un objetivo, por muy maravilloso que éste pueda presentarse. Fabricar seres humanos como material genético para nuestra curación, es reducir al hombre a la condición de objeto. El ser humano pasa de ser el «paciente» a convertirse en un simple «medicamento».
Más aún, por ese camino estaríamos realizando una auténtica discriminación entre los seres humanos, según la medida de los tiempos de su desarrollo. Un embrión valdría menos que un feto, y un feto menos que un niño, y un niño menos que un adulto, y un adulto más que un anciano. Estaríamos trastocando el principio moral básico, de la necesidad de respetar y defender con el máximo empeño a los que no son capaces de reivindicar y defender su intrínseca dignidad. Definitivamente, una ciencia al servicio del hombre está llamada a avanzar en sintonía con los principios morales. ¡Ciencia con conciencia!