La
revista Medievalia del Instituto de Investigaciones Filológicas de la
Universidad Nacional Autónoma de México, es la única revista en Latinoamérica
especializada en el medievo, lo cual resulta interesante al realizar
investigaciones académicas sobre dicho periodo de la historia de la
humanidad que fue trascendental para la
vida del ser humano, puesto que involucró todos los aspectos de su vida así
como su manera de concebir al mundo.
En
ese sentido, el artículo, La ratio del
bien. Comentario y traducción del capítulo III del libro II de la Teología
platónica de Marsilio Ficino expone la tesis de la superioridad de la unidad sobre
el ser, es necesario recordar que en la edad media, ideas como el alma y la
inmortalidad estaban muy presentes en la vida de los individuos de la Europa
Occidental, quienes vivían en un vínculo constante en entre la vida espiritual
y la vida material.
A
pesar de ello, el autor se enfoca en primer lugar, en explicar la inmortalidad
del alma que, según la Teología, posee fundamentalmente dos cualidades: el
movimiento y la pluralidad: “Además, el alma, porque es capaz de movimiento, de
una cosa que pasa hacia la otra.”, de esta forma observamos la estrecha
relación existente entre el alma y el ser en unidad inmutable.
En un
aspecto similar el articulo El diablo y las brujas: una religiosidad del miedo
Señala
la forma en que los individuos generaron un culto a través de la subversión al terror que les
inspiraba el demonio, que durante la edad media era tan real que se podía encontrar
cara a cara de acuerdo a los testimonios narrados, y por ello, su fe se
consolido como una defensa ante los ataques del adversario.
De
esa forma el autor realiza un análisis en el que profundiza en la mayor
presencia de la figura del demonio y su relación directa con los hombres,
particularmente con los brujos, y los tipos de ayuda sobrenatural que ofrecía a
estos para que pudieran realizar hechizos, a cambio de que los brujos le
juraran fidelidad y le sirvieran en su propósito fundamental de combatir a Dios
Por
otro lado, Margit Frenk realizó un artículo titulado Sobre las canciones
femeninas
de la Edad Media española, es sabido que las condiciones sociales que existían
en la edad media exponían a la mujer a trabajos excesivos como las campesinas
que realizaban jornadas y que solían intervenir en ciertas artesanías y en el
pequeño comercio, de lo cual obtenían una pequeña ganancia que había de
distribuirse en la economía familiar, de acuerdo a la autora, en estos espacios
de la sociedad del medievo las canciones que estaban en los labios de estas
personas también reflejaban otra forma de percibir el entorno.
Algunas
de estas formas de percepción se ven confirmadas en la lírica popular; por
ejemplo, la participación de las mujeres en la agricultura y el pastoreo, sus actividades
artesanales y comerciales. Otros aspectos de la lírica femenina parecerían remontarse
a realidades de épocas muy anteriores, como la escasa presencia del padre y la
omnipresencia de la madre.
Con
ello, se deja entrever a la mujer como predominante en una época donde
ella y su empoderamiento ayudaba a
consolidar la estabilidad social y como su papel, permeaba en la sociedad, como
vínculo, a pesar de tener un espacio limitado para ejercer su liderazgo en
aspectos públicos, oportunidad que los varones tenían en mayor medida.
En contraparte surge El Romancero en la Edad
Media: discurso tradicional y literatura culta, que ha llegado hasta la
actualidad diversificado a través de las tradiciones oral y escrita, y nos da
una muestra de las percepciones de las clases aristocráticas.
En conclusión
la edad media es un espacio vasto y colorido donde la percepción del hombre
debe analizar sin caer en anacronismos,
observando lo que encuentre a través de los ojos del pasado, siendo así una
forma de interpretar lo acontecido por nuestros predecesores.
